Carlos Rehermann

Tesoro

PREMIO "Narradores de Banda Oriental"

Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo 2016

 

El tesoro del padre es un conjunto de botellas de Riesling 1942 que hace durar hasta el final de su vida. El tesoro del hijo es un sueño hundido en el limo del fondo del Rio de La Plata, cerca de Montevideo, desde el naufragio, en el siglo XVIII, del Nuestra Señora de la Luz con una carga de oro de contrabando. (...) Una novela que uno cerrará con lágrimas en los ojos.

 

Antonio Borrell

Les lettres de mon trapiche, 17 enero de 2018

 

El auto

Editorial Penguin / Random House, Montevideo: 2015

Latinoir, Marseille: 2020

 

Más allá de las anécdotas de las diferentes etapas de este viaje, las numerosas digresiones fiilosóficas, científicas o culturales, y las salidas de humor negro característicos del autor constituyen la oiriginalidad de esta novela corta que nos hace atravesar el Uruguay de noche y bajo la lluvia, completamente a contra corriente de los cliusés del folklore.

 

Antonio Borrell

Les lettres de mon trapiche, 17 octubre de 2018

 

180

Editorial HUM, Montevideo: 2010

 

"(...) un mecanismo preciso y certero, que por momentos recuerda a esos cuentos de ciencia ficción dura (“La bola de billar”, de Asimov, “Y construyó una casa torcida”, de Robert Heinlein, o “El muro de oscuridad”, de Arthur Clarke) que hacen proliferar con gran virtuosismo una trama compleja (...) Todo el juego de inversiones, las trampas realidad/ficción y la intriga a la thriller (que se parodia a sí misma, que se ríe de sí misma) brotan con elegancia de la galera de Rehermann, que dispone sus trucos con la misma cara de póker con la que un Steve Vai o un Satriani pueden tocar los solos de guitarra más virtuosos.

 

Ramiro Sanchiz

La diaria, 8 de noviembre de 2010.

 

Dodecamerón

Editorial HUM, Montevideo: 2008.

 

"Dodecamerón  (...) cuenta la historia más arborescente del mundo, tan arborescente que el mundo parece reducido a las condiciones estructurales y funcionales de su ficción. (...)  nada le impide asociar un barco varado con la muerte de Lennon, la campaña de Napoleón  la revolución de Mao, el origen del mueble bargueño, al lectura de Homero (¡y de las conversaciones de Jorge Glusberg con Horacio de Dios!), el martillo de Heidegger, un ataque detallado del bacilo del tétanos y lo que se inscribe en el culo de bronce de los encendedores Zippo […] Rehermann asume con solidez y gracia esa aventura imposible que implica agotar toda la potencia narrativa que se tenga."

 

Juan José Becerra

Diario Perfil, 9 de junio de 2013.

 

" "Dodecamerón": (...) ciento cuarenta y cuatro relatos de una decena de náufragos que a la espera de su rescate proyectan sus fantasías y –como si fuesen escritores– saquean personajes y tópicos de los relatos de sus acompañantes armando una trama demencial y torrencial que puede colonizar la vida y las noches de un lector durante una semana, o más".

 

Fogwill

Diario Perfil, 20 de febrero de 2009.

 

Para escribirlo ["Dodecamerón"] se necesita combinar dosis excepcionales de talento, imaginación, desmesura, nervio narrativo, curiosidad indomable, espíritu lúdico, erudición, gusto por los enigmas de la geometría, capacidad de observación (de lo que sea, por más insignificante que le pueda parecer a las personas razonables), capacidad de regodeo morboso ante lo absurdo de la peripecia humana, un gran amor por las grandes tradiciones de la literatura universal y quién sabe qué otras habilidades y recursos. Se trata, pues, de un libro único que desde el momento mismo de su edición exige su lugar entre lo más selecto de nuestra literatura.

 

Ercole Lissardi

Montevideo.comm, 29 de octubre de 2008.

 

"El placer de lectura de ciertos relatos hace admirar la capacidad fabuladora del autor; páginas después, sólo cabe rendirse ante el inmenso número de referencias a la historia, la geografía, el arte, las ciencias, la vida y todo lo demás. Acercándonos al final no nos queda otra que asombrarnos por el atrevimiento, la valentía de exigir tal esfuerzo a los lectores, que deben ser capaces no sólo de decodificar tantos guiños y referencias sino también de hacer un ejercicio continuo de memoria para salir (más o menos) airosos de todas las trampas que Rehermann ha instalado en su libro.

Y, por último, al cerrarlo (aunque en realidad lo mejor sería ir hacia atrás y releer y reconstruir, seguir jugando o rejugando, sacándole jugo a esta fruta que parece inagotable) queda el sabor de haberse acercado a lo que en otras épocas se llamaba“novelas totales” o incluso “grandes novelas”:  Rayuela, Paradiso, Los detectives salvajes."

 

Ramiro Sanchiz

La Diaria, 9 de noviembre de 2008.

 

El canto del pato

Editorial Planeta, Montevideo: 2000.

 

Carlos Rehermannn narra impecablemente y a conciencia el mundo de Internet y las virtuakles relaciones sexuales que ofrece, sin que la relación de su personaje principal con este mundo altere el punto de vista imparcial con que está narrando.

 

Rodolfo Santullo

El estante, 17 de julio de 2000

 

Con trazo despiadado, Rehermann traslada al lector al claustrofóbico drama de la paulatina pérdida de identida dde su personaje, cuyos compulsivos juegos virtuales lo hace nhasta dudar de su propio sexo y naturaleza.

 

Hugo Acevedo

La República, agosto de 2000.

 

Una lectura picante, perturbadora y demostrativa de la verdadera soledad metropolitana que emerge desde la interrelación personal mediada por máquinas.

 

Gabriel Peveroni

Posdata, 9 de junio de 2000

El robo del cero Wharton

Editorial Trilce, Montevideo: 1995.

 

Rehermann confirma plenamente los méritos de su primera novela. Es entretenidpo, ágil, eficaz. maneja los saltos temporales, titula con sabiduría, asume y reelabora sus influencias, crea con la agilidad y eficacia de un guionista "gags" memorables.

 

María Esther Burgueño

Relaciones, julio de 1995.

 

El autor "ralentea" o acelera el ritmo de su cámara mientras baraja sus polaroids, instantáneas o amarillentas, con cuidadosa locura.

 

Mariana Mactas

Búsqueda, 25 de mayo de 1995.

 

Los días de la luz deshilachada

Editorial Signos, Montevideo: 1991.

 

"La novela de Rehermann se ubica en cambio en una vereda despeinada, imprevisible, que vale la pena recorrer. Una imaginación rica, saltarina, que hace reír al lector.

 

"Un perfil original dentro de la narrativa uruguaya reciente, con un tono alejado por completo tanto del experimentalismo consciente como de las corrientes "neobarrocas" al uso".

 

Elvio Gandolfo

El País Cultural, 8 enero de 1993.

 

Rehermann abusa del lenguaje para ridiculizarlo. Hay allí una huella cortazariana, que alcanza una sagaz eficacia que, si los canales de consumo entre litaratura y vida no estuvieran obturados en el país, debería asegurarle un fluido contacto con los lectores.

 

Ana Inés Larre Borges

Brecha, 21 de febrero de 1992.

Textos narrativos breves en antologías

 

Horror

Estuario Editora, Cuadsernos de Ficción, 2018.

Contiene "Vudú"

 

Erótica

Estuario Editora, Cuadernos de Ficción, 2015.

Contiene "Gerda"

 

La mirada escrita

Biblioteca Nacional, Montevideo: 2006.

Contiene "Fantasmas de piedra".

 

El cuento uruguayo II

Ediciones La Gotera, Montevideo: 2003.

Contiene "Amedée Jacques" y "El alumno", publicados con variantes en Dodecamerón.

 

La cara oculta de la luna. Narradores jóvenes del Uruguay.

Alvaro Risso, editor. Linardi y Risso, Montevideo: 1996.

Contiene "Noche en el parque Rodó"

Letra en la piedra. Inscripciones en arquitecturas montevideanas

Loca Edición 2018

 

Un one man show en que el autor investiga, fotografía, escribe y diseña un volumen apaisado en cuyas 128 páginas aparecen un par de centenas de

imágenes, valorizadas por tamaño y ubicación, donde detalles y planos generales configuran un sólido inventario de este particular formato de lo que ahora llamamos comunicación visual, de uso a fines del siglo XIX hasta mediados del siglo XX.

 

Rodolfo Fuentes

La pupila, abril de 2019